¿Cómo sacar provecho a los cuadernos para niños?

Cada día es mucho más difícil adquirir insumos escolares para los pequeños, por ello se vuelve necesario saber cómo sacar provecho de los cuadernos para niños de forma que puedan utilizarse el mayor tiempo posible.

Ideas para aprovechar al máximo los cuadernos para niños

Es común que cuando los pequeños van a la escuela no acaben por completo sus cuadernos, no deseen tirarlos o los utilicen muy poco. En consecuencia, estos van quedando regados por doquier con hojas blancas y ralladas, aprovechables para cualquier otra cosa.

En este punto es necesario emplear algunas ideas útiles para aprovechar este valioso recurso.

Aprovechar las hojas blancas que quedan en los cuadernos

Cuando a estos cuadernos escolares les sobran páginas en blanco, lo ideal es que puedan arrancarse y formar a partir de ellas nuevos recursos para el próximo año escolar, blocs de notas e incluso folios reciclados.

Cuando se trata de cuadernos con espiral troquelada, arrancarlas resulta sumamente fácil y limpio, así se pueden ajustar todas en una nueva carpeta de anillas y llevarlas a donde sea necesario.

En cambio, a las libretas engrapadas, cosidas o pegadas, se les pueden retirar las hojas en blanco con ayuda de una tijera, cúter o guillotina, juntarlas de nuevo y cocerlas, engraparlas o pegarlas  en otra carátula  para disponer de un implemento de estudios útil para tomar notas, dibujar y más.

Cuando hay más hojas blancas que escritas

En este caso lo ideal es arrancar las hojas que están escritas y procurar aprovechar el resto del cuaderno para futuras ocasiones.

Aprovechar estos cuadernos puede tratarse de una oportunidad perfecta para el siguiente año escolar, realizar un libro de recetas o utilizarlo en casa para practicar la escritura y el dibujo con los más pequeños.

Cuando el cuaderno se ha acabado por completo

Si el cuaderno ha sido aprovechado al máximo y se han utilizado todas sus hojas blancas pero no deseas guardarlo, es momento de reciclarlo.

Para ello será necesario separar el papel de todos los demás materiales con los que está elaborado el cuaderno, como las grapas, el espiral, el hilo y otros elementos de adhesión que no sean papel o cartón.

Todo aquello que sea papel o cartón se puede tirar al bote de reciclaje con color azul, en cambio el resto del material se deberá colocar en el contenedor que le corresponda.

De tal forma,  estos artículos pueden tener una nueva vida después de un largo proceso de reciclaje.

Otra opción es hacer papel maché o reciclado casero, un proceso en el que también pueden participar los más pequeños de la casa.

¿Cómo hacer papel maché?

Para hacerlo necesitarás todo el papel usado, tijeras, un recipiente grande, una licuadora, un colador, una esponja, escurridor y algunos detalles más.

  • Los papeles se cortan en trozos pequeños y se van cargando en la licuadora. Se llena el doble del envase con agua caliente y se deja en reposo un rato.
  • Luego, se mezcla y tritura todo muy bien hasta obtener una pasta homogénea.
  • Posteriormente, esta pasta se coloca en el escurridor y se enjuaga con agua fría.
  • Después de esto es necesario extenderla a través de la malla, presionando para retirar al máximo el agua, también se puede facilitar con una esponja para ayudar a secar esta pasta.
  • Luego se coloca la pasta bien escurrida sobre la tela, se tapa con otro trozo y se aplana para que quede lo más delgada posible.
  • Una vez aplanada, se deja secar y tendrás un bonito folio de papel reciclado que podrás utilizar para pintar, dibujar, hacer notas o cualquier otra cosa que se te ocurra.

Si lo deseas, puedes añadirle hilos de colores o pétalos de flores para tener un papel original.