¿Qué importancia tienen los dibujos para niños?

En los primeros años de la vida, los pequeños no suelen hablar a temprana edad y mucho menos escribir. Es por ello que realizar trazos, figuras y rayas es quizá la forma más común de expresión y comunicación, a esto se le conoce como dibujo. En tal sentido, muchos se preguntan ¿qué importancia tienen los dibujos para niños?, los que ellos realizan y aquellos que se les proporcionan para colorear o completar.

El dibujo infantil

Tal como se mencionó anteriormente, el dibujo infantil es una forma de comunicación y expresión por medio de la cual el niño puede representar sus ideas y el mundo que le rodea.

El dibujo constituye parte del desarrollo, tanto motor como cognitivo, del pequeño y en principio únicamente se limita a los movimientos realizados por la mano.

Conforme avanza el tiempo, el juego y el dibujo van estableciendo una relación cada vez más estrecha, en la que los niños van experimentando con nuevos colores y formas, con trazos mucho más finos y precisos.

Seguidamente, influyen las tres áreas fundamentales del desarrollo, que son la motora, la cognitiva y la emocional, en donde el dibujo es fundamental para cualquiera de ellas.

A través del dibujo, los niños controlan su movimiento, mejoran la motricidad fina, reflejan sus emociones, aumentan su comprensión y expresan sentimientos afectivos y otras vivencias.

Etapas del dibujo infantil

Tal como ocurre con otros procesos, el dibujo infantil atraviesa por varias etapas que van relacionadas principalmente a su edad.

Entre los 18 meses de edad y los dos años

Los dibujos son pequeños garabatos y trazos que no suelen tener mucha coherencia entre sí. Se componen básicamente de líneas rectas o curvas que se repiten y no poseen algún patrón reconocible.

Entre los dos y tres años

Los pequeños comienzan a trazar líneas con orientación horizontal y vertical, luego incluyen formas circulares y onduladas, ya para el final de esta etapa realizan sus mejores intentos por hacer dibujos representativos de cosas de su entorno.

Entre los tres y cinco años

Los pequeños muestran mayores habilidades motoras, haciendo trazos más precisos, gracias al agarre correcto del lápiz.

Comienzan a tener una intención concreta en el dibujo e incluso muchos dan inicio a la práctica de su nombre, a manera de firma dentro de sus diseños, ya representan algunos objetos cotidianos y personas.

Entre los seis y ocho años

Los niños comienzan a realizar dibujos como forma de representación de la realidad, incluyendo cada vez más detalles, empleando colores con precisión y mostrando habilidades de trazo fino.

Desde los nueve hasta los doce años

Los niños han logrado alcanzar su madurez motora, esto se representa en dibujos sumamente realistas e incluyen aspectos o fundamentos artísticos como la perspectiva, las proporciones, la superposición, el sombreado y mucho más.

Importancia del dibujo para los niños

El dibujo no solo constituye una herramienta educativa fundamental en el proceso de crecimiento y desarrollo de los niños desde que nacen hasta que se convierten en adolescentes, sino que además es una forma de expresión que permite descubrir diferentes aspectos de la vida de cada persona.

A través de los dibujos es posible expresar pensamientos, sentimientos e incluso vivencias, muchas veces estas no suelen compartirlas directamente con otros pero las representan en cada uno de sus diseños.

El dibujo permite desarrollar en los pequeños la sensibilidad y trabajar las emociones, además de fomentar la creatividad y la imaginación.

También, al dibujar y compartir estos dibujos pueden sentirse valiosos, mucho más si se les elogia, ya que constituye una forma de fortalecer su autoestima.

Finalmente, el dibujo es el principio de lo que será en el futuro la escritura de los niños.

¿Cómo fomentar la lectura en los niños?

Leer es fundamental para las personas y más cuando se encuentran en edad temprana, ya que constituye un aspecto básico del desarrollo que puede ayudarles a fortalecer sus potenciales cognitivos. Descubre ¿cómo fomentar la lectura en los niños? de forma sencilla y entretenida.

12 consejos para fomentar la lectura en los niños

Algunos consejos útiles y valiosos para fomentar la lectura en los más pequeños de la casa.

Dedicar tiempo a la lectura

Aunque en el ritmo de vida actual, con las obligaciones y responsabilidades de los adultos, es difícil disponer de espacios de tiempo para este tipo de actividades, es ideal dedicarle al menos unos 30 minutos diarios para propiciar y acompañar a los más pequeños en la lectura.

Una excelente idea es hacerlo justo antes de irse a dormir, para que ellos puedan compartir y leer un cuento junto a papá o mamá.

Apostar a sus gustos

Tal como ocurre con los juguetes, no a todos los niños les gustan los mismos, así sucede con los libros.

La idea es brindarles aquellos que más les gusten para que su interés por la lectura sea mucho mayor y sea una actividad agradable.

Proporcionarles libros adecuados a su edad

No todos los libros son para los más pequeños, algunos únicamente están indicados para adultos.

En tal sentido, lo ideal es adquirir y proporcionarles a los más pequeños libros acordes a su edad, donde se aborden temas de su interés y que les resulten fáciles de comprender. De esta forma, se estimula su entusiasmo por la lectura y se les proporciona material adecuado para ellos.

Ofrecerles opciones para elegir

Difícilmente un niño deseará leer en repetidas ocasiones el mismo libro, en cambio cuando se le ofrecen diversas opciones entre las que pueda elegir aquello que más le guste, esto hace que su interés se despierte y además de aprender cosas nuevas, se convierta en asiduo a esta actividad.

Concebir la lectura como algo divertido

La idea es que los pequeños puedan pensar en la lectura a manera de juego o un recurso muy útil para su beneficio, esto les ayuda a mantener el interés en la actividad, sin que se cansen o piensen que es un proceso tedioso.

Crear espacios de lectura en casa

Ya sea que se trate de un pequeño rincón en la sala o dentro de su habitación, es ideal  que dispongan de un lugar donde sentarse, con la iluminación adecuada para desarrollar esta actividad.

Fomentar en lugar de obligar

Imponer la lectura es un proceso contraproducente en los más pequeños y puede hacer que estos jamás se interesen por sí mismos en leer. En cambio, fomentar esta actividad de forma natural, divertida y apostando por sus gustos es la mejor alternativa para despertar en ellos el interés y crear un hábito lector.

Intercambiar ideas sobre los libros

Ya sea que se hable dentro de la misma familia, en grupos de debate o incluso en el colegio, intercambiar ideas acerca de los libros que se han leído es una excelente forma de fomentar el interés por la lectura, sobre todo en los más pequeños.

Llevarlos a visitar las bibliotecas

Que los pequeños conozcan las grandes bibliotecas o acudir a librerías para observar todo lo que en ellas está disponible, es una excelente forma de que puedan descubrir cuáles son los libros que más les gustan.

Llevar libros con ellos 

Esta es una excelente alternativa para que en cualquier oportunidad que se presente puedan hacer de la lectura algo entretenido, por ejemplo, en el auto cuando se haya algún embotellamiento, es una forma de aprovechar el tiempo y evitar el aburrimiento.

Intercambiar

Tal como se mencionó antes respecto a la variedad, intercambiar los libros es una forma económica de ofrecerles alternativas a los más pequeños sin tener que gastar dinero en ello, esto además hace que se sientan parte de una comunidad lectora.

Educar con el ejemplo

Sin duda alguna, la mejor manera de educar a los niños es poniendo el ejemplo, por esto es usual que en las casas donde los padres leen, los pequeños tengan interés en dicha actividad, haciendo de ello un hábito apreciado.